La Administración Federal de Ingresos Públicos (AFIP) desactivó una banda de contadores y escribanos de la ciudad de Bahía Blanca, que usaba a personas de bajos recursos con el fin de evadir impuestos y ocultar a los verdaderos dueños de cadenas comerciales como kioscos, panaderías y locales de indumentaria, entre otros.
Los propietarios de estos locales facturaron 50 millones de pesos en un año y medio. Gracias a los 17 allanamientos realizados en la ciudad, se pudo detener a uno de los integrantes y no se descartan nuevas detenciones ya que se pudo constatar la existencia de otras 11 sociedades fantasma con domicilio fiscal en Capital Federal y el conurbano bonaerense.
La entidad liderada por Ricardo Echegaray continúa su investigación de cara a develar a los verdaderos empresarios detrás de estas sociedades ilícitas para detectar a los verdaderos evasores.

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